innovación abierta en la gestión de proyectos culturales internet

Caso práctico – semana 15 #iac11

El Cosmonauta es un proyecto de película de Riot Cinema Collective con un modelo innovador de producción, distribución y financiación y uno de los casos de éxito más conocidos de aplicación de crowdfunding o microfinanciación colectiva a un proyecto cultural. Se trata de un ejemplo de cómo internet está revolucionando también el campo de financiación permitiendo que los usuarios / consumidores / prosumidores se involucren en proyectos que les gustaría ver materializados, a través de pequeñas aportaciones económicas. Los usuarios se convierten en productores, o mecenas.

¿Cómo se utiliza el crowdfunding en El Cosmonauta?

En la web de El Cosmonauta, Riot Cinema Collective explica que el crowdfunding “se utiliza para poner en marcha la infraestructura necesaria (una comunidad) para buscar el resto de la financiación por vías tradicionales” y, siguiendo los criterios de transparencia necesarios para establecer un vínculo de confianza con los potenciales productores, presentan un plan detallado en el que se desglosa el presupuesto y se especifican las diferentes fases de desarrollo y financiación del proyecto.

El Cosmonauta es un proyecto cerrado, que a través del crowdfunding busca cumplir un objetivo concreto (producir y distribuir la película) en una fecha concreta, pero…

¿Cómo puede usarse el crowdfunding en un proyecto abierto, que vaya creciendo a medida que se vaya desarrollando?

Como en cualquier proyecto que aspire a ser financiado mediante crowdfunding, la transparencia es fundamental. Es necesario saber comunicar a los potenciales productores en qué consiste el proyecto y cuáles son los objetivos, además de informar sobre su desarrollo en tiempo (casi) real.

En el caso de un proyecto que vaya creciendo a medida que se vaya desarrollando es importante además involucrar de manera más activa a aquellas personas que lo financien, trabajando en la creación de comunidad desde la que poder aportar y debatir ideas que puedan ser útiles para el proyecto. Convertirse en productor del proyecto debe convertirse en una experiencia enriquecedora.

Es importante tener en cuenta que la aportación no debe ser necesariamente económica, y que a través de una comunidad creada en torno a un proyecto se pueden conseguir recursos materiales o contactos que nos puedan beneficiar.

También habría que buscar fórmulas para recompensar a las personas que, después de haber hecho alguna aportación económica quieran volver a hacerlo tras ver el desarrollo del proyecto, o que recomienden a sus amigos o conocidos convertirse en productores de nuestro proyecto. 



http://cultura-abierta.blogspot.com/2011/06/semana-15-financiacion-20.html

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Soy historiadora del arte y escribo este blog desde el año 2007. Me interesa el arte contemporáneo, la educación y la aplicación de procesos participativos al arte y la cultura

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