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“Fluxus en Malpartida ya no es sólo vanguardia sino que es tradición”

Mañana se estrena en la Cineteca de Matadero Madrid la película “Malpartida, Fluxus Village“, un documental que trata de analizar cómo Malpartida de Cáceres se convirtió en el primer pueblo fluxus con la llegada de Wolf Vostell. El artista alemán no sólo se estableció allí para trabajar sino que convirtió Malpartida en un hervidero de arte contemporáneo al que acudían importantes artistas del movimiento fluxus, que actualmente siguen presentes en la colección Fluxus cedida por Gino di Maggio al Museo Vostell Malpartida.

“Malpartida Fluxus Village” nos acerca al movimiento fluxus y a la figura de Vostell desde una perspectiva no contaminada por la historia del arte. La directora de la película, la extremeña María Pérez, lejos de querer entrar a valorar la calidad artística de Fluxus, se acerca al movimiento y a su relación con Malpartida desde la perspectiva de una “etnógrafa exploradora”.

Podéis saber sobre la película en esta entrevista.

¿Cómo surgió la idea de hacer una película sobre Vostell y el mundo fluxus en Malpartida?

Me he declarado siempre admiradora de Vostell y de los artistas del movimiento Fluxus. Como cineasta me interesa su propuesta de libertad formal, de entender el arte como un juego y sobro todo me encanta que no se toman demasiado en serio a sí mismos.

Yo me he criado muy cerca de Malpartida y desde muy pequeña acudía a las actividades del Museo Vostell. Tenía muy integrado el paisaje de Los Barruecos y las obras de los artistas Fluxus y lo vivía todo con absoluta naturalidad. Más tarde, cuando cumplí 18 años y me marché a estudiar a Madrid y comencé a viajar fuera de España fue cuando me di cuenta del valor de la hazaña de Vostell en Malpartida.

Algunos años más tarde empecé a estudiar dirección de cine en la Ecam, donde además de rodar nuestros primeros cortos teníamos también que desarrollar un proyecto de largometraje, ahí fue cuando algo en mi cabeza hizo clac y pensé: Mi primera película será Malpartida.

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¿Por qué crees que Vostell eligió Malpartida y no otro lugar?

Esa es una buena pregunta. Digamos que “lo que ocurrió” fue lo siguiente: Vostell viajaba mucho a Extremadura desde su matrimonio con Mercedes en 1958 y un día quedó fascinado por un paisaje rocoso cercano a Trujillo. Le acompañaba en este viaje el pintor extremeño Juan José Narbón y enseguida le propuso viajar a su pueblo: Malpartida, donde podría ver las formaciones rocosas más bellas de la región.
Y así fue. Juntos partieron hacia Los Barruecos y Vostell declaró inmediatamente aquel paisaje como una obra de arte. Poco tiempo después empiezan las conversaciones con el alcalde de Malpartida de Cáceres para crear el Museo Vostell.

Sí, creo que eso es lo que ocurrió… pero si miramos este hecho con más profundidad podemos hallar algunas de las claves de Vostell.
Por un lado el artista alemán redimensiona su trabajo e introduce claves de mayor intensidad en su obra gracias a los malpartideños y al inigualable paisaje en el que establecerá su Museo. Y allí, como es sabido, las noches son bellísimas y los miles de sonidos de la naturaleza componen una sinfonía Fluxus.

Por otro ladoVostell crea en Malpartida una mitología personal como ya lo hicieron Dalí en Figueras o César Manrique en Lanzarote… pero él lo hace no es su lugar de origen (Leverkusen, Alemania) sino en el de su mujer. La mujer. El amor. No podemos olvidar que Mercedes Vostell es extremeña (aunque no Malpartideña sino de Ceclavín).

Desde una perspectiva menos poética también hay que decir que la vida en Extremadura era realmente barata para Vostell y mayor su capacidad de producción. Juan José Lancho Moreno, el alcalde de Malpartida en la primera etapa de Vostell en Malpartida, fue también determinante al entusiasmarse desde el principio con el proyecto de la pareja.

¿Cómo era la relación entre Vostell y los artistas fluxus que visitaban Malpartida con los habitantes del pueblo?

Este es uno de los temas que más me interesaba explorar en la película, tanto en le rodaje como en la búsqueda de materiales de archivo que dieran cuenta de los encuentros entre Vostell y los paisanos ya mucho antes de que yo hubiese nacido.

Vostell tenía una personalidad impresionante y era también un encantador de serpientes. Enseguida supo atraerse la simpatía de muchos malpartideños y además consiguió integrarles en su proyecto de Museo exponiendo, al mismo nivel que las obras de sus colegas de Fluxus, las herramientas de trabajo de los artesanos o las comidas populares de los habitantes de la zona.

Es innegable que la llegada de Vostell a Malpartida provocó un desconcierto porque allí nadie había asimilado ni siquiera las primeras vanguardias… pero la curiosidad y apertura de espíritu de los malpartideños les convirtió en particulares performers de muchas acciones artísticas; por no hablar de todos los artesanos y operarios que trabajaron y trabajan para Vostell y el Museo.

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Diecisiete años después de la muerte de Vostell, ¿Sigue siendo Malpartida un fluxus village?

Esta es una de las preguntas importantes, una de esas preguntas que yo debía hacerme para poder enfrentarme a la película.

La respuesta la encoentré invocando a algunos de los artistas pioneros de Fluxus para que vinieran a Malaprtida después de tantos años y pusieran de nuevo la maquinaria en funcionamiento. Así, en sus encuentros con Mercedes, con los trabajadores del Museo y los paisanos del pueblo…, en su puesta en escena de algunos de los conciertos más emblemáticos de Fluxus percibimos que Fluxus en Malpartida no es sólo vanguardia sino que ya es tradición. Y si Vostell creo allí una mitología personal, los malpartideños han elaborado también su propio mito del judío alemán que vino al pueblo atrayendo a aquellos extranjeros del arte=vida vida=arte.

Malpartida será ya siempre Pueblo Fluxus y dentro de algo menos de cinco mil años se abrirá el cofre hormigonado de Los Barruecos que contiene los pensamientos de los malpartideños depositados en la plaza del pueblo en el año 1978 (El muerto que tiene sed, Wolf Vostell).

¿Cómo está estructurada la película? ¿Hay algún hilo conductor?

Podríamos decir que tiene dos partes bastante diferentes entre sí pero que se unen en el centro.

En la primera un narrador alemán nos guía por una Extremadura aislada y rural a la que llegó un artista alemán para fundar un Museo. El tono de esta primera mitad es casi etnográfico y abunda el material de archivo de los años 70 y 80, cuando Vostell estaba vivo y en plena faena.

En la escena que nos lleva hasta la segunda parte de la película vemos a Vostell y Mercedes rodeados de amigos extranjeros y locales en el comedor de su casa malpartideña en la víspera del cincuenta cumpleaños de Vostell que se celebrará con un gran concierto Fluxus al día siguiente en el patio del aún incipiente Museo Vostell.

Aquí la película se vuelve contemporánea y abandona el off y el material de archivo para registrar esas mismas celebraciones treinta años más tarde, en el que hubiera sido el 80 cumpleaños de Wolf Vostell y al que asisten, además de todos los amigos extremeños, los artistas Fluxus Philip Corner, Willem De Ridder y Ben Patterson para llevar a cabo el concierto Fluxus.

¿Cuánto tiempo te ha llevado realizarla?

Muchísimo tiempo. Empecé a documentarme en 2007 y a preparar un primer guión. Ha sido un proceso muy lento en todos los sentidos. Era un tema enorme y complejo y me llevó mucho tiempo encontrar un camino que transitar. Tuve suerte y encontré a mis productores, Andrea y Juan Gautier, poco después de terminar mis estudios en la ECAM y con ellos las cosas se iban concretando. La búsqueda de financiación fue sin duda el escollo más grande y hasta que no recibimos la Ayuda del Gobierno de Extremadura en 2012 no pudimos arrancar. La postproducción llevo casi un año pues contábamos con muchísimos materiales de archivo de diversas naturalezas así como las casi 100 horas que habíamos rodado nosotros…

¿Qué destacarías del rodaje?

Diría que el rodaje se parecía bastante a un happening. Vivíamos en el albergue del pueblo de Malpartida (el alcalde nos lo había prestado) y pasábamos todo el tiempo en el pueblo o en el Museo conviviendo con los malpartideños, los empleados del museo, los artistas, los turistas… y formábamos parte de ese ecosistema tan particular.

Quizás los momentos más especiales los vivimos cuando llegaron al pueblo los tres artistas del movimiento Fluxus (Philip Corner, Ben Patterson y Willem de Ridder). Esos tipos tienen más de ochenta años pero están totalmente conectados con la vida y verles en acción nos cambió de un modo u otro a todo el equipo. Una noche quisimos tener un detalle con ellos y les invitamos a cenar a nuestro albergue. Estuvimos hasta altas horas celebrando uno de los conciertos Fluxus más bizarro de la historia y parte de lo que allí pasó fue filmado y forma parte del montaje final de la película.

Después de indagar en los archivos de Vostell, ¿qué performance o happenning destacarías de entre los realizados con la participación de los habitantes de Malpartida?

Pues de entre todos (hay muchas y muy buenas) destacaría el encofrado y hormigonado del Opel de Wolf Vostell en Los Barruecos en 1976 por distintos motivos: Es un fin de viaje (Vostell empotra literalmente su coche en la roca y se queda en Malpartida) y el inicio de un viaje en el tiempo para los Malpartideños que colaboraron o que asistieron (en masa) a la creación de la primera obra del Museo Vostell Malpartida: VOAEX (Viaje de Hormigón por la alta Extremadura, Wolf Vostell 1976).

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En la película cuentas con Ben Patterson, Willem de Ridder y Phillip Corner, ¿qué aporta cada uno de ellos?

Menudo trío. Son mis Hermanos Marx y aportan mucho humor y profundidad a la película.

Willem es el arlequín, el niño curioso y juguetón que se negó a entrar en el mercado del arte ya desde los años sesenta. Nunca le ha preocupado el dinero y es el mejor contador de historias que jamás he conocido.

Philip es el ARTISTA, ha evolucionado en todos estos años hacia una filosofía más zen y ya no comulga en eso de destruir los museos y acabar con el arte… En cierto modo creo que es el más parecido a Vostell y cree en el destino y la importancia de los artistas y encontrar su lugar en la historia del arte.

Ben es el humilde trabajador, el hombre silencioso y reservado que apenas se hace notar pero que deslumbra en todas sus intervenciones artísticas. Todos querríamos que Ben fuese nuestro abuelo.

¿A qué otros artistas fluxus te habría gustado entrevistar?

Bueno en realidad me gustaría conocerles a todos: Alison Knowles, Ben Vautier, ¡Yoko Ono!… pero tuve la suerte de compartir con Philip, Ben y Willem momentos inolvidables y no lo cambiaría por nada.

¿Estás satisfecha con la acogida que está teniendo en los diferentes festivales?

La película se estrenó hace sólo unos meses en el Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria y a partir de ahí empezó rápido a moverse por otros festivales en España: Documentamadrid, Alcances (donde consiguió el Premio del Público), ABYCINE, ALCINE o Cinespagna Toulouse…

Mis sensaciones han sido muy buenas, creo que la película gusta mucho al público y sorprende allá donde va. Las críticas que hasta ahora hemos recibo han sido bastante elogiosas pero pienso que la película gusta más al público que a los entendidos del cine o del arte contemporáneo porque también hay un ataque para ellos en la película.

Ahora por fin la película se estrena en salas primero en Madrid pero muy pronto en Extremadura y otras muchas regiones y esperamos que muchas personas se acerquen a verla.

¿Es necesario saber qué es fluxus o entender el arte contemporáneo para disfrutar de la película?

En absoluto.

¿Crees que la película va a sorprender más o dentro de Extremadura? ¿Crees que dentro de Extremadura es lo bastante conocido el legado fluxus y la figura de Vostell?

Pues no tengo ni idea y tengo mucha curiosidad por descubrirlo. La película llegará a las salas extremeñas a principios de 2016 y estoy deseando saber qué piensan los malpartideños. De todos modos creo que es una película muy universal que engancha con cualquier espectador independientemente de su lugar de origen… pero tal vez llame más la atención fuera de España por lo exótica que resulta la propuesta Vanguardia-Tradición.

¿Qué obra fluxus del Museo Vostell recomendarías?

¿Por qué el juicio entre Jesús y Pilatos duró sólo cinco minutos? De Wolf Vostell

PASES DE MALPARTIDA FLUXUS VILLAGE EN CINETECA – MADRID

-Viernes 27 de Noviembre. 20h SALA AZCONA. Con coloquio.
-Sábado 28 de Noviembre. 20:30h SALA AZCONA.
-Domingo 29 de Noviembre. 20:30h SALA AZCONA.

-Viernes 11 de Diciembre. 20:30h SALA BORAU.
-Sábado 12 de Diciembre. 18:00h SALA BORAU.
-Domingo 13 de Diciembre. 20h SALA BORAU

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Soy historiadora del arte y escribo este blog desde el año 2007. Me interesa el arte contemporáneo, la educación y la aplicación de procesos participativos al arte y la cultura

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