arte contemporáneo escultura

Final Days. KAWS en el CAC Málaga

Cuando fui hace apenas unas semanas al CAC Málaga, me sorprendió la exposición de KAWS. A pesar de que ya había leído y visto fotos sobre ellas, no es lo mismo ver en directo esas esculturas de varias toneladas de peso. Durante el tiempo que estuvimos allí coincidimos con un grupo de estudiantes de unos 14 ó 15 años acompañados por sus profesores. Al entrar en la sala donde estaba KAWS no podían evitar las caras de asombro y las sonrisas. Y al ver todo aquello, los primeros que llegaron salieron a buscar a los compañeros que aún estaban viendo otras zonas del centro. Eso me gustó. Es cierto que la obra de Kaws no podemos buscar referencias a grandes momentos de la historia del arte pero el hecho de provocar una reacción como la que os he contado es algo muy positivo, porque es una buena manera de formar nuevos públicos para el arte.

la foto 4(2)

KAWS, llamado en realidad Brian Donnelly, inició su carrera en el mundo del graffiti. Estudió en la Escuela de Artes Visuales de Nueva York y tras terminar su formación trabajó durante una temporada como animador para Walt Disney. En su obra existe una gran influencia de la animación pero también del movimiento Art & Toys, surgido en Japón, del que él mismo forma parte. En un reportaje publicado en El Mundo con motivo de su exposición en el CAC Málaga, KAWS reflexionaba sobre lo curioso que resulta que un mismo personaje podía ser considerado un juguete o una escultura dependiendo del tamaño final.

A lo largo de su trayectoria, KAWS ha creado diferentes personajes y ha desarrollado esculturas de tamaño monumental, pero también ha creado juguetes y colaborado con diversas marcas de ropa y de zapatillas de deporte.

La exposición del CAC Málaga está integrada por cinco grandes esculturas de madera que representan a uno de sus personajes más famosos y reconocibles internacionalmente: Companion, creado en el año 1999 con una más que evidente influencia de Mickey Mouse. La escultura que da nombre a la exposición, Final Days, mide más de seis metros de altura y pesa diez toneladas. Todas las esculturas que conforman la exposición son inéditas y suponen una evolución respecto a trabajos anteriores del artista con el mismo personaje, especialmente en lo que se refiere al tratamiento del color y de la madera.

La historia del arte se explica siempre de atrás hacia adelante y quizás deberíamos plantearnos hacerlo al revés. Porque la reacción de ese grupo de estudiantes ante las obras de KAWS se debía a que compartían sus referentes. Al crear obras basándose en personajes e iconos de la cultura popular actual como Mickey Mouse, Bart Simpson o Bob Esponja, KAWS (al igual que cualquier otro artista que se sirva de las mismas armas) conecta de manera más fácil con esa parte del público. Sus obras resultan más atractivas, cercanas y comprensibles. Les resultan familiares porque su cultura visual aún no es lo bastante amplia y ante otro tipo de obras se muestran indefensos porque no tienen recursos para comprenderlas, no les atraen. Quizás por eso sea mejor “engancharles” con el arte que habla su propio lenguaje.

Dudo mucho que KAWS reflexione sobre estos temas cuando proyecta sus obras pero quizás nosotros sí deberíamos tenerlos en cuenta.

Si te ha gustado, comparte
Tweet about this on Twitter0Share on Facebook0Pin on Pinterest0Share on Google+0Share on LinkedIn0

Soy historiadora del arte y escribo este blog desde el año 2007. Me interesa el arte contemporáneo, la educación y la aplicación de procesos participativos al arte y la cultura

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Tienes que rellenar todos los campos marcados *