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Gemmico

Posiblemente Gemmico sea una de las exposiciones más emocionantes que hemos tenido en Lemon y Coco y una de las más emocionantes en las que yo personalmente he trabajado. Cuando empezamos a pensar en la exposición recordé aquellas pinturas que Gemma Granados publicaba en su fotolog cuando empecé a seguirla en torno al año 2006, porque no todo en el trabajo de Gemma fueron los Pusinky y el color y queríamos recuperar una faceta menos conocida de su trayectoria.

Fue emocionante la tarde en que María, la hermana de Gemma, nos trajo las obras y la tarde en la que Martina, la hija de María, firmó en nuestro gato en el nombre de su tía. Fue emocionante rescatar el email en el que Gemma nos envió, escritos de su puña y letra, los textos para la entrevista que le grabamos en 2012 y utilizarlos en el díptico que su familia ha editado para la exposición. Es emocionante ver cómo personas que conocieron a Gemma de una manera o de otra se acercan a la exposición con diferentes recuerdos y sentimientos. Fue toda una sorpresa que el alcalde de Casar de Cáceres viniera a la inauguración y con absoluta sinceridad nos dijera que su intención era proteger el trabajo de Gemma pero que no sabía hasta qué punto podía merecer la pena hacerlo. Ha sido emocionante saber que, finalmente, el Ayuntamiento de Casar de Cáceres ha decidido no sólo proteger sus murales sino también exponer sus trabajos de manera permanente, como era el deseo de su familia.

A continuación os dejo el texto completo que escribí para el díptico. La exposición puede visitarse en Lemon y Coco hasta este sábado 9 de abril.

diptico gemma granados

“Gemmico” es el nombre con el que Gemma Granados bautizó a un alfabeto creado a partir de su imaginación y que sólo ella era capaz de entender. Un alfabeto que creó modificando las letras de nuestro alfabeto. Según contaba en su perfil de twitter, el gemmico surgió de una manera casual pero se convirtió en el idioma en el escribía sus diarios y más tarde, cuando ya estudiaba bellas artes en Salamanca fue invadiendo también sus pinturas. Como explicaba en su perfil de fotolog, Gemma no pintaba cuadros: escribía cuadros influida por el artista Mark Tobey y sus “escrituras blancas” basadas en la caligrafía oriental.

Las pinturas que realizó durante esta época, en torno a los años 2006 y 2007, cuentan historias que nos resultan indescifrables porque no conocemos el código, y porque, en realidad, quizás puede que sea irrelevante hacerlo. La fuerza visual y la multitud de influencias que contienen las obras realizadas por Gemma Granados durante estos años es motivo más que suficiente para que puedan empezar a ser reconocidas como se merece, independientemente del contenido de sus mensajes ocultos.

Con una de estas obras escritas en gemmico, Gemma Granados ganó en el año 2007 el primer premio del I Certamen Juan José Narbón organizado por el Instituto Al-Qázeres y dirigido a artistas menores de treinta años. Esta obra fue expuesta en el Museo de Cáceres y adquirida por Caja Extremadura. Se trataba de una pieza de gran formato en la que, sobre grandes manchas de colores ocre y negro, un texto escrito en gemmico ocupaba la mayor parte de la superficie.

Ese mismo año, Gemma Granados llevó algunas de sus obras escritas en gémmico a la feria de arte contemporáneo de Madrid FAIM y cuenta su hermana que allí le propusieron llevar sus obras a Nueva York, con la condición de que ella con todos los gastos. Quizás conocer esas malas prácticas tan habituales de una manera tan brusca contribuyó a su desconfianza en el sistema del arte establecido. Tampoco le gustaba que le marcaran las pautas en la facultad y empezó a rebelarse contra los profesores que alababan sus trabajos en gemmico. Por eso decidió cambiar los colores apagados y los mensajes encriptados por su mundo Pusinky y los colores con los que pretendía transmitir positividad y buenas vibraciones y protestar frente a un sistema de deja de lado los sentimientos. Cambiar los lienzos por pegatinas, cajas de pizzas, farolas y muros urbanos.

En twitter, Gemma citaba entre las influencias que provocaron este cambio los colores flúor, la televisión, los videojuegos y artistas como Warhol, Haring o Basquiat, aunque en el lado opuesto también afirmaba que una de sus obras de referencia era el Guernica de Picasso, por lo que quizás lo que en realidad motivó su cambio fue una manera de relacionarse con el mundo más que una nueva forma de entender el arte. Lo cierto es que posiblemente las obras escritas en gemmico podrían no estar tan lejos de sus Pusinky y su etapa como artista urbana e incluso podemos afirmar que el cambio no fue tan radical como a simple vista puede parecer.

Los primeros Pusinky que colgaba en su perfil de fotolog estaban dibujados en pequeñas libretas y solían ir acompañados de diversos símbolos escritos en gémmico e igualmente estos textos acompañaban ilustraciones que realizaba a todo color. También sus primeras pegatinas recogían textos escritos en gémmico. Por otra parte si nos fijamos en las obras que forman parte de la exposición de Lemon y Coco podemos ver que las grafías de sus pinturas nos recuerdan a la escritura de civilizaciones antiguas, pero también a la multitud de firmas ilegibles y a veces superpuestas que llenaban los vagones del metro de Nueva York durante los orígenes del graffiti, como si de alguna manera, y quizás sin ser consciente de ello, Gemma ya se estuviera posicionando como artista urbana porque el graffiti ya estaba presente en su obra años antes que los Pusinky.

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Soy historiadora del arte y escribo este blog desde el año 2007. Me interesa el arte contemporáneo, la educación y la aplicación de procesos participativos al arte y la cultura

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