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¿Hacia dónde debería dirigirse la crítica de arte a través de internet?

El pasado fin de semana se celebraron en el CAC Málaga las jornadas La crítica de arte: una salida profesional en tiempos de crisis, promovidas por la galería de arte Javier Marín, en las que se debatieron cuestiones como la metodología y la enseñanza, su incidencia en el mercado, la importancia (y la precariedad) de la crítica de arte desde la periferia, su función y su compatibilidad o incompatibilidad con otras prácticas como el comisariado de exposiciones. También hubo tiempo para debatir sobre la crítica de arte en internet, en una mesa redonda en la que participé junto a Soledad Gómez y Rafael Porras
Mesa de debate: La crítica de arte en la red.
Foto: Miki Gázquez
Que internet ha cambiado los medios de comunicación como los entendíamos hasta ahora es evidente, y que este cambio tiene consecuencias en prácticas relacionadas con ellos, como la crítica de arte, también, pero ¿hacia dónde debería dirigirse la crítica de arte a través de internet?

Plaza Crítica es un proyecto desarrollado por un grupo de estudiantes del Master de Arte Contemporáneo y Cultura Visual del Museo Reina Sofía que, en mi opinión, da una buena respuesta a esa pregunta a pesar de que, desgraciadamente, cuenta con muy poca actividad.

Plaza Crítica se configura como un espacio de archivo, agenda, difusión y discusión de la actividad expositiva que se desarrolla en Madrid. Junto a textos críticos escritos expresamente para la web, aparecen otros textos y reseñas publicados en otros medios de comunicación y, lo que es más interesante, permite a los visitantes de la web comentar las diferentes exposiciones de manera que la crítica se va construyendo a medida que los usuarios aportan sus opiniones, un modelo tomado de la webs de películas online como Filmin. Pero además, Plaza Crítica desarrolla también una importante labor divulgativa (y casi pedagógica) de lo que es la crítica de arte gracias a su apartado de entrevistas en el que diversos críticos de reconocido prestigio responden en vídeo a la pregunta ¿Qué es la crítica de arte?
Esta capacidad de debate, interacción, construcción colectiva y diversidad de soportes, que son posibles gracias a las características de internet y de la web 2.0. son, desde mi punto de vista, elementos fundamentales para definir la crítica de arte a través de internet. 
Pero si hay algo que ha cambiado la comunicación a través de internet que ha tenido una repercusión directa en la crítica de arte ha sido la aparición de los blogs. Sobre este tema giró la mayor parte del debate, tratando de dar respuesta a preguntas como ¿En qué se diferencian la crítica de arte tradicional de la crítica de arte en internet? ¿Es menos válida la crítica de arte que se publica en un blog que la que se publica en un medio tradicional, impreso? ¿Deberían o no deberían los blogs contar con patrocinios?
Los blogs suponen una importante herramienta para la difusión del arte porque, además de permitir a un crítico escribir y publicar sus textos sin depender de un medio, le da mayor libertad a la hora de escoger una línea editorial propia, o decidir sobre la extensión o  el tono de los textos.

ARCO Bloggers, como experiencia editorial participativa online que integra más de veinte blogs entre bloggers y guest  bloggers, supone un interesante ejemplo de reflexión en torno al fenómeno de los blogs como herramientas de difusión y crítica del arte contemporáneo. Entre sus objetivos, además de analizar cómo se desarrolla la crítica de arte en un momento de transición entre los formatos analógicos y los digitales, se encuentra potenciar la visibilidad de los contenidos generados de manera colectiva.

A lo largo del debate se habló sobre ARCO Bloggers como un proyecto que, al estar liderado por Roberta Bosco y Stefano Caldana en el marco de ARCO 2013, actúa como prescriptor de los blogs participantes, al igual que podría hacerlo el posicionamiento en buscadores o el número de seguidores, garantizando a los internautas la calidad de los contenidos generados frente a la cada vez más abundante información que puede encontrarse en internet sobre cualquier tema.

Pero, ¿es necesario que la crítica de arte en internet cuente con prescriptores? ¿Servirán este tipo de iniciativas para que se valoren igual los contenidos generados desde internet que los contenidos que se generan desde los medios de comunicación tradicionales?

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Soy historiadora del arte y escribo este blog desde el año 2007. Me interesa el arte contemporáneo, la educación y la aplicación de procesos participativos al arte y la cultura

3 Comentarios

  1. [Comentario parte 1 de 2]

    Muy interesante post Montaña, tenían muy buena pinta esas jornadas de crítica. Como uno de los creadores y responsables de Plaza Crítica, me gustaría (a título personal) hacer una pequeña reflexión en torno al parón que ha sufrido el proyecto. Plaza Crítica fue un proyecto complejo, tanto técnicamente como conceptualmente. Técnicamente te podrás imaginar las dificultades de crear una plataforma web de esas características, y conceptualmente porque queríamos crear algo que, como bien dices existe en otros campos como el cine, la música o la literatura, pero en el mundo del arte no existen casi preferentes.

    La idea de fomentar que los espectadores de exposiciones tomaran un papel crítico y comentaran/valoraran el trabajo de los comisarios fue un experimento que no terminó de salir del todo como lo esperábamos. Por parte de las instituciones por ejemplo, lo cierto es que algún director de centro de arte madrileño importante (que no citaré porque no viene al caso) no terminó de encajar del todo bien algunas críticas negativas que la gente había hecho en nuestra página sobre una de sus exposiciones. Por parte de los críticos profesionales la acogida fue algo desigual, por una parte, algunos, los más abiertos y cercanos a las redes sociales (es facil imaginar quienes) se entusiasmaron mucho con el proyecto y fomentaron nuestra difusión…pero algunos críticos más “tradicionales”, no llegaron a entender la utilidad de la página. No es que ninguno se sintiera amenazado por una página que de alguna forma les quería quitar la exclusividad de opinión, sencillamente no entendían el valor de la opinión del público. Y por último, por parte de los espectadores, lo cierto es que tuvimos menos actividad de la esperada. La página alcanzó picos de visitas y difusión en redes sociales bastante aceptables, pero costaba muchísimo que la gente dedicara un momento a escribir su opinión sobre las exposiciones, sencillamente no hay tradición crítica en el público de este país, y la agente lo usaba más como agenda que como lugar de expresión. Además, a los varios meses del proyecto, por mi parte también surgió una inquietud, ¿qué sentido tenía ofrecer al público la posibilidad de opinar si luego las instituciones no iban a escuchar ni a cambiar nada? Esta duda la trasladé en la presentación del proyecto en el Master a la persona que venía en representación del Reina Sofía, y sorprendentemente estaba de acuerdo conmigo. Todas estas cuestiones, así como el hecho de que era un proyecto académico y que una vez terminado el master cada uno ha ido por su lado han hecho que el proyecto terminara, porque aunque sigue colgado ya prácticamente no se actualiza.

  2. [Comentario parte 2 de 2]

    La reflexión final que saqué de toda esta aventura es que sigue siendo necesario un cambio educativo en este país para fomentar la actitud crítica de los ciudadanos, y que estos no se conformen con el papel de consumidores/espectadores pasivos. Pero nada de esto tendrá sentido si las instituciones no escuchan, si el mundo del arte y la cultura no deja de ser un círculo elitista de toma de decisiones. En muchas ocasiones se habla de que es necesario “democratizar el acceso a la cultura”, y estoy de acuerdo, pero no solo eso, es necesario que sintamos que no solamente tenemos acceso a esa cultura, sino que nos pertenece y nos representa, sentir que tenemos la responsabilidad, entre todos, de decidir y contribuir en nuestro legado cultural. En definitiva, creo que la crítica está en crisis, pero solo como consecuencia de la verdadera crisis que hay en las instituciones artísticas (universidad, galerias y museos), necesitamos urgentemente cambiar el obsoleto modelo decimonónico por otro sistema con el que la sociedad actual se identifique y se implique. Respecto al futuro de la crítica… supongo que la obligación del crítico es abrir fronteras y considerar que si la institución “arte” está como está, tiene el deber de abarcar otros territorios culturales, porque ahora mismo son importantes y porque la gente lo demanda. En mi blog de crítica por ejemplo, es más que evidente el incremento de visita en mis críticas a películas o series de televisión que mis críticas de exposiciones…seguramente por una verdad incómoda que a los que nos dedicamos al arte nos cuesta reconocer, la gente no visita apenas exposiciones, y ese es un problema que no podemos ignorar los que nos dedicamos a esto, porque sin espectadores, sencillamente no hay arte.

    Perdona por extenderme tanto, pero me parecía el tema interesante, y he pensado que te interesaría conocer las opiniones (personales remarco, hablo en mi nombre, no en el de los otros 5 o 6 que formábamos el proyecto) de alguien responsable de Plaza Crítica.

    Un abrazo.

  3. Muchas gracias por las aclaraciones. La verdad es que me parecía raro que Plaza Crítica ya no tuviera actividad, porque me parece un proyecto muy interesante. Es una pena lo que comentas, tanto que existan directores de museos que no acepten críticas que no sean positivas de sus exposiciones como que no haya contado con la participación esperada, pero ninguna de las dos cosas me parecen extrañas. De todas formas, aunque no se haya materializado en algo más grande, o no haya contado con una vida más larga, creo que Plaza Crítica ha aportado mucho al panorama de la crítica de arte al menos en el plano conceptual, y con el tiempo dará frutos. Creo que habéis definido exactamente lo que debería ser la crítica de arte en un futuro cercano (o lo que debería ser ya, porque necesita urgentemente redefinirse).

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