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Paco Nadie: “La región tiene que dar salida a los jóvenes creadores”

(Entrevista publicada en Avuelapluma el 5 de febrero de 2007)
“La región tiene que dar salida a los jóvenes creadores”

A pesar de llevar varios años en Asturias, el artista pacense Paco Nadie no ha perdido la vinculación con Extremadura. Después de recientes exposiciones en Cáceres y Plasencia, ahora muestra Subemocional en la Sala Europa de Badajoz hasta el 9 de Febrero.

paco nadie

¿Por qué decides adoptar el nombre de Paco Nadie?
En principio como renuncia a la firma como valor intrínseco, para reivindicar la libertad argumental de la obra y su vida más allá del autor. No todo lo que hacemos es nuestro, sino más bien anónimos que traducimos a un lenguaje común al del ciego que ve; y, como Ulises, como una estrategia para huir de una realidad cada vez más ciclopeica, monoscópica y cruel, o para seguir el viaje hacia adentro partiendo del cero relativo en el que los recuerdos (subemocionales) orienten esta ilusión que es proceso creativo (o el eterno regreso a casa).
¿Qué es Subliminal Art Projects?

Fue una iniciativa independiente, no subvencionada y sin ánimo de lucro pero sin dinero las cosas no interesan y acaban… Fue una experiencia efímera para difundir el arte contemporáneo y exhibir proyectos realizados en soporte no tangible orientada al videoarte. En nuestro local de Gijón, convocábamos a artistas para propiciar el raro encuentro con un público minoritario pero fiel. Durante algo más de un año pudimos ver obras de Isaki Lacuesta, Javier Núñez Gasco, Kaoru Katayama, Alicia Jiménez, Ángeles Agrela, El Perro, Chus García Fraile, Miguel Pueyo, Domingo Sánchez Blanco, Publio Perez y Marta de Gonzalo o Ulrike Rosenbach. Fue un proyecto para la difusión de proyectos artísticos subliminales a través de los cuales nos habla el tiempo de sus peripecias con el ser humano, un ser cada vez menos humano e incapaz de ser.

En Badajoz participaste en el colectivo La voz de mi madre, que gestionaba la Sala Convento, ¿cómo fue esa experiencia?
Aunque yo no deba decirlo, creo que buena, pero como casi siempre insuficiente. Durante casi un año conseguimos desarrollar una labor expositiva en la Sala Convento, cedida a gratuitamente a la asociación, donde, sin ayudas públicas y con un gasto personal ínfimo en pan, tortilla de patatas, cerveza, vino y agua, por nuestra parte, conseguimos aglutinar a la gente alrededor de exposiciones de jóvenes artistas extremeños que de otro modo no hubieran podido mostrar su obra, y traer a jóvenes artistas de fuera con un cierto criterio. Ahí estaban entre otros Yolanda Moreno, Juan Ramón Fernández Molina, Blanca Prendes, Miguel Ángel Cortés, Publio Pérez y un largo etc.

¿Hay mucha diferencia entre Asturias y Extremadura en cuanto al arte?

SegúnArteinformado, mientras en Madrid se realizaban el 25% del total de exposiciones de toda España, en Asturias fueron el 3,8% y en Extremadura 0,9%. Hay una mayor tradición expositiva y un circuito más consolidado. Las instituciones públicas y privadas no dejan de invertir en arte joven y eventos enfocados hacia la producción artística, a la vez que importan exposiciones de alto nivel nacional e internacional. Aunque hasta ahora no existiera un museo de arte contemporáneo, hay ya buenas colecciones. En Extremadura se empezó por el tejado, con buenas colecciones adquiridas para hacer museos, o museos muertos que han intentado inútilmente dinamizar su espacio, algo imposible con una escena artística abandonada en medio de un desierto cultural. En el teatro no ha sido así. No se puede mantener un nivel de actividad en la región sin dar salida a muchos jóvenes creadores de origen humilde que, sin ayuda, no han podido seguir un proceso creativo continuo, y después decir que no hay de dónde tirar para, a estas alturas del olvido, intentar defender el panorama artístico extremeño. También ha faltado criterio en las instancias intermedias, y en las inversiones de las obras sociales de las cajas y se les debe exigir. Esto se está intentado solucionar con sangre nueva y aportaciones como las Ayudas Francisco de Zurbarán, los espacios de creación joven… Luego están las galerías. En Extremadura las cosas empiezan a funcionar pese a la desaparición de Bores & Mallo. María Llanos y Ángeles Baños intentan ir a ferias y apuestan por crecer dentro y fuera, pero es un negocio duro y más en provincias. También creo que nos hacen falta más revistas especializadas.Escultura, vídeo, instalaciones, poesía, música, fotografía… ¿con cuál te quedas?Los necesito todos. Cada uno aporta sus cualidades expresivas a una poética abierta. El medio debe ser el ‘massage’. Aunque el proceso creativo sea un asunto frágil en el que la intimidad y el hermetismo nos salven de la agorafobia, somos hijos de nuestro tiempo y debemos manejar los lenguajes como nuevas vías de acceso al estímulo. En nuestro caso, las tecnologías están determinando la comunicación y creando nuevas sensibilidades. Es decir, según lo que se quiera decir, habrá que hablar con un medio u otro. En unos domina el factor documental, en otros el lírico, melódico, escénico, pero es mejor hacer dialogar todas las cosas como en realidad suele suceder.
Me siento deudor de la poesía, de la que destacaría el ‘hallazgo genético’ (como lo llamara Luis Rosales) y la voz de los que nos precedieron, que, como mi familia, sin saber leer y escribir, supieron contar como un romance la pequeña historia del hombre. Tengo debilidad por la poesía porque es el lenguaje con el que me entendí desde el principio con amigos como Abraham Gragera, Alberto Santamaría y José Antonio Fernández Martín.Llama la atención que en proyectos como Cuando sople el viento o ahora en Subemocional, no quieras colgar los cuadros y los dejes sobre el suelo…

No es nada nuevo ni raro. Hay que empezar a descolgar los cuadros, liberarlos de la ortodoxia clasista y hacerlos tocar suelo. Dibujo por pura necesidad, pero cada obra tiene su lugar, y muchas veces no es la pared del salón de casa o de una sala de exposiciones. No debe extrañar. A veces he colgado cosas más cerca del techo que del suelo.

En el proyecto H reflexionabas sobre la necesidad del silencio para facilitar la comunicación, ¿antes qué cosas crees que es necesario mantener el silencio momentáneo del que hablas?

La exposición se llamaba H “Para que entre lo de fuera y salga lo de dentro” y no hablaba en un sentido concreto sino abierto. No hablaba de telediarios, del silencio ensordecedor de la opinión pública ni de los gritos imperceptibles de los que no tienen voz, que podría, sino de un silencio creativo por parte del artista ombliguero que todos llevamos dentro y de los que pretenden decirnos por qué estamos tristes. Sugería un silencio que nos haga conscientes del ritmo sanguíneo de las cosas, y del fluir armónico de nuestra respiración en las cosas que nos rodean. Las salas de exposiciones también requieren de un lienzo en blanco puesto en evidencia por un corte como el de Fontana, de un “Kilómetro bajo tierra” como el de Walter de María, o de labores deconstructivas como las de Matta Clark, para hacer respirar espacios expositivos que huelen a cerrado. En este caso se trataba de un antiambiente iconoclasta de este tipo.

En tus obras hay nubes, ceniza, agujeros, arena, huellas… ¿qué simbolismo tienen estos elementos para ti?

Podríamos seguir: viento, silencio, asfalto, fluidos. En fin, fenómenos. En el fondo, soy un surrealista frustrado que indaga en la morfología de elementos y fenómenos a través de esta iconografía anecdótica y aparentemente obsesiva para desprenderse de ella diluyéndola en una abstracción más poética y fluida que revele el verdadero sentido conceptual de la crisis que se desprende de su estudio. Como a los románticos me atraen esa delgada película que Duchamp llamó “infraleve”, el abismo, los límites, los restos de una ausencia, la extinción del tiempo. Sigo pensando que toda obra es un proceso.

Has dicho que desconfías de los mensajes cristalinos, ¿por eso buscas descubrir los mensajes ocultos de las cosas?

En el fondo todo está a la vista, como el agua que no se mezcla con aceite. Cada cosa que observamos nos habla de algo más que de leyes de óptica, física y química. Los patrones se prolongan más allá de lo objetivo y nos ayudan a entender los procesos subjetivos en los que también se mezclan las disciplinas y que a la larga acaban convirtiéndose en derivas colectivas. Estás complejidades son más sencillas que todo esto, y cualquier pastor sabría hablarnos de perspectivas vitales mucho más clarificadoras, pero, con nuestro ritmo de vida seguro que no lo entendemos.

¿Qué podemos encontrar en la exposición de la Sala Europa?

Subemocional (“El tiempo está fuera, nosotros estamos dentro”) es una odisea poética al interior a través de un canto de sirena que es la música. Una banda sonora que nos conduce por paisajes sin figuras a través de vídeos y fotografías. Se trata de documentar el proceso creativo, una iconografía de la desaparición. La del niño que hace agujeros en la arena para vaciar el mar. Un viaje a través de los elementos más allá del yo. Una desastrosa fuga del edén hacia una inmersión estética en lo emocional como corriente sumergida. Al fin y al cabo, una historia interminable y abierta hacia el abismo natural de lo que no se ve.

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Soy historiadora del arte y escribo este blog desde el año 2007. Me interesa el arte contemporáneo, la educación y la aplicación de procesos participativos al arte y la cultura

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