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Las lágrimas de las cosas. Fotografía contemporánea en el Centro Helga de Alvear de Cáceres

Foto: @zapatosrosas
Foto: @zapatosrosas

Hace varios días visité la nueva exposición del Centro Helga de Alvear de Cáceres, “Las lágrimas de las cosas”, comisariada por Marta Gili. Lo que nos proponen con la sexta exposición que se hace en este centro de arte es hacer un recorrido por una selección de las obras de la colección de Helga de Alvear en soporte fotográfico y vídeo.

Según explica la comisaria de la exposición en el texto introductorio, las cien obras seleccionadas “desplazan el lugar de las cosas a fin de dar forma a nuevos relatos que difuminan la oposición entre privado y público, interior y exterior, antes y después, objeto y sujeto”. La exposición está estructurada en torno a cinco bloques temáticos diferenciados pero que al mismo tiempo no funcionan como compartimentos estancos, dejando patente el interés de la comisaria por no encasillar ni las obras ni los artistas en categorías cerradas. Algo que me ha gustado especialmente es encontrar relaciones entre los diferentes bloques. Por otra parte, Las lágrimas de las cosas es la exposición que menos obras ha repetido de exposiciones anteriores: la mayor parte de las obras se muestran por primera vez en Cáceres y eso debe ser un aliciente también para que el público local se acerque a visitarla. 

La exposición comienza con el bloque dedicado a las Formas y tipologías, con una selección de obras que analizan las cualidades estéticas de los objetos representados. Thomas Ruff, Rodney Graham o Gabriel Orozco son algunos de los artistas presentes, además de Bernd y Hilla Bercher.

Uno de los descubrimientos de la exposición para mí, sin duda, ha sido la obra de James Casebere, presente en el apartado titulado Espacios y lugares junto a Gordon Matta Clark y el japonés Ryuji Miyamoto, entre otros. Casebere, residente en Nueva York, está presente en la exposición con tres obras enmarcadas dentro de la fotografía arquitectónica. Crea maquetas de arquitecturas y ciudades y luego las fotografía prestando especial atención a la iluminación.

En una línea similar trabaja Thomas Demand, cuya obra se muestra en Apariciones y desapariciones. Las maquetas de cartón que fotografía este artista, parten de escenarios fotografiados previamente en revistas o periódicos.

En el mismo bloque que la obra de Thomas Demand se muestran piezas estupendas de Jeff Wall, Anna y Bernhard Blume y Helena Almeida, además de la instalación La Habitación, de Eulàlia Valldosera, en mi opinión una de las mejores piezas expuestas en Las lágrimas de las cosas.

El bloque denominado La melancolía de las cosas, que parte de la idea de que las cosas existen porque alguien las mira, me ha parecido uno de los mejores, con piezas de Francis Alÿs, Robert Mapplethorpe, Hanna Collins, Paul Graham, Jack Goldstein o Ai Wei Wei, que presenta una instalación que recomiendo mucho que veáis.

Ai Wei Wei Foto @mikigazquez
Ai Wei Wei
Foto @mikigazquez

En el último bloque, Arqueología del poder, pueden verse obras de Candida Höfer, Pierre Huyghe o Montserrat Soto, y una de las obras audiovisuales más interesantes de la exposición, desde mi punto de vista: Mesa de operaciones, de Mark Wallinger.

La visita me resultó más amena que en las exposiciones anteriores. No sé si porque la exposición está estructurada de una manera más correcta o porque el número de obras es menor. A lo largo del recorrido nos encontramos espacios vacíos que normalmente se destinan a exponer obra, y salas destinadas exclusivamente a la proyección de una obra audiovisual. Sin duda, creo que es una exposición muy asequible y con una selección de obras muy buena y cuidada.

Como punto negativo a la visita, aunque es algo relacionado con el funcionamiento general del centro, tengo que decir que se ha reducido muchísimo el número de vigilantes de sala (el día que visité la exposición sólo había uno por planta) y los que conozcáis el espacio sabréis que es imposible de abarcar. Además, visitar una exposición con una persona detrás, siguiéndote a cada paso que das resulta bastante molesto e intimidatorio.

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Soy historiadora del arte y escribo este blog desde el año 2007. Me interesa el arte contemporáneo, la educación y la aplicación de procesos participativos al arte y la cultura

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