Exposiciones museos

Mini Museo de Arte del Siglo XXI

El próximo 15 de octubre se inaugura el Mini Museo de Arte del siglo XXI, una iniciativa curiosa de Domenico Quaranta, que como se indica en el blog Arte, Cultura e Innovación de Laboral, trata de cuestionar el modo de conservar, coleccionar y mostrar las obras de arte.
El espacio físico del museo no es un edificio de grandes dimensiones proyectado por un arquitecto de prestigio, sino un marco digital y un pen drive de 4 Gb, acompañados de un manual de instrucciones, un mando a distancia, un enchufe y un adaptador universal, y no existirá un equipo de personas encargadas de gestionar la colección ni de programar las exposiciones. Ni siquiera Domenico Quaranta, como director del museo, tendrá control sobre estos temas. Serán los artistas quienes decidan, siguiendo unas normas que pueden leerse en la web.

El Mini Museo será itinerante. El día 15 de octubre, su director se lo entregará al primer artista participante, que podrá mostrar y almacenar en él sólo una obra, que puede estar formada por varios archivos, durante el tiempo y en las condiciones que él decida, incluso modificando su apariencia con pegatinas o con otros elemenos que no provoquen daños para su funcionamiento. La exposición deberá ser documentada mediante fotos, textos o vídeos que se irán mostrando en la web del proyecto.  Cuando termine, se cederá el museo a otro artista conocido suyo, o de la lista de espera que estará en posesión de Quaranta, que repetirá el proceso hasta que se agote el espacio de almacenamiento. Entonces, el marco digital volverá a su director original, que se encargará de gestionar la colección, porque participar en el proyecto implica donar tu obra al Mini Museo, o que Domenico Quaranta se haga su propio museo por el precio del marco, como si el arte digital, por el hecho de ser digital ya no costara dinero.
Mientras tanto, los artistas participantes serán propietarios, directores, gestores,  conservadores y vigilantes del museo. Lo más curioso es que, aunque se indica que no se puede remezclar, eliminar, cambiar el nombre o vender las obras almacenadas por otros artistas para realizar obras propias, se advierte de que el hecho de participar puede implicar eso: “Mientras seas el dueño temporal del museo, puedes hacer lo que quieras”.
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Soy historiadora del arte y escribo este blog desde el año 2007. Me interesa el arte contemporáneo, la educación y la aplicación de procesos participativos al arte y la cultura

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