arte contemporáneo woman art house

Woman Art House: Patricia Gadea

Sobre ella han dicho que fue irreverente y guerrera, que tenía un humor corrosivo y una imaginación desbordante. Patricia Gadea fue una artista fundamental en la renovación de la pintura en España durante las décadas de los ochenta y noventa. Aquí tenéis el resumen del hilo que le dedicamos el domingo 31 de marzo en #womanarthouse.

Patricia Gadea nació en Madrid en 1960 y empezó sus estudios de Bellas Artes en 1979. Su formación fue figurativa, pero pronto se acerca al informalismo y a los artistas de la nueva figuración madrileña. En el año 1981 viajó a Londres y conoció el postpunk. A partir de este momento, el contenido político se hará más explícito en sus obras. Temas como el capitalismo, el papel de la mujer en la sociedad, el mercado del arte contemporáneo español y el consumismo aparecerán a lo largo de toda su trayectoria. También se mostrará crítica con la dictadura y la política, especialmente en lo que se refiere a la transición y a los grandes acontecimientos culturales celebrados en España durante 1992: las Olimpiadas de Barcelona, la Expo de Sevilla y la Capitalidad Europea de la Cultura de Madrid.

Estaba en contra de la división entre alta y baja cultura, y utilizó con frecuencia la técnica del collage. Le interesaba apropiarse de personajes de comic, historietas y tebeos, y poco a poco su interés fue extendiéndose a la publicidad y los medios de comunicación. Sobre ella, Francisco Calvo Serraller dijo: “más que aplicar el corta pega parece que tiene tijeras en los ojos”.

Las primeras obras que realizó durante los años ochenta eran de gran de gran formato y muy coloristas, con una iconografía ecléctica que plasmaba la euforia de la Movida. Esta primera etapa se caracteriza por lo que ella denominó “perspectiva satélite” y por las referencias a técnicas como el graffiti y el dripping.

Su primera exposición individual se celebró en Madrid en la Galería Grupo 15. En esta etapa muestra interés por la cartografía y los mapas: buscar situar a España en el mapa global y también critica las políticas coloniales. Esto se ve con claridad en ejemplos como “El ritmo del mundo” (1984) o “El capricho” (1986).

Patricia Gadea, El ritmo del mundo

Dos años más tarde, Patricia Gadea junto a Juan Ugalde, Dimas Fernández y César Martínez Arias ocupó un ilegalmente un pasaje subterráneo de Madrid para crear una galería de arte. En 1986 se marcha a Nueva York junto a quien era su pareja, Juan Ugalde, y se instalan en un apartamento cercano al Soho. Durante su estancia en esta ciudad, su obra trata sobre la familia, la pareja o la amistad desde una perspectiva personal y crítica, y se interesa por los collages feministas de Martha Rosler.

Patricia Gadea,Serie Circo

En Nueva York fundó junto a Juan Ugalde, Dionisio Cañas y Mariano Lozano el colectivo de arte político Estrujenbank, aunque los miembros estables eran Ugalde y ella. El punto de encuentro de Estrujenbank en Nueva York será el bar McCarthy’s, que aparece en algunas de las obras que Gadea realizó en esta etapa. Durante sus años con Estrujenbank en sus obras aparecen críticas explícitas a Franco, a la monarquía y a políticos de la época como Alfonso Guerra o Felipe González.

A su vuelta en Madrid, se celebra en 1989 la que iba a ser la primera exposición del colectivo, en la galería Buades. Sin embargo, en toda la información relativa a esta muestra, las invitaciones y el catálogo, se presentaba como una individual de Juan Ugalde, con lo que Gadea y el resto de miembros del colectivo quedaron relegados al papel de colaboradores.

En solitario, su serie más destacada fue Circus, que se inició durante un viaje a San Sebastián. En esta ciudad se encargó de arrancar carteles que anunciaban espectáculos circenses con intención de intervenirlos y transformarlos posteriormente en el estudio. Su iconografía se llenará así de trapecistas y payasos, de los que se servirá para hacer una crítica a la política entendida como espectáculo y a los grandes acontecimientos de los años noventa.

En 1993, tras su ruptura personal y artística con Ugalde, la obra de Patricia Gadea se volverá temporalmente más sombría y empezará a explorar los arquetipos femeninos y el papel de la mujer en la sociedad. Existe un debate en torno al posible posicionamiento feminista de la obra de Patricia Gadea, defendido, entre otros, por Dionisio Cañas y apoyado por el empleo de colores magentas en sus obras. Sobre este tema, Virginia Torrente, comisaria de la exposición en el Reina Sofía, opina que más que una intencionalidad feminista, la mayor preocupación de Patricia Gadea en su obra fue ella misma y su propio concepto de mujer.

Sobre el tema de la mujer tratan obras como “Pinito del Oro” o la serie “Diosas, esposas, rameras o esclavas”, en la que reflexionaba sobre la discriminación y la explotación femenina a través de personajes del TBO y los medios de comunicación, como crítica al capitalismo y el tardofranquismo. Su obra “Patosa”, de 1993, trata sobre el papel de la mujer tradicionalmente asociado a los revistas del corazón y los cuidados del hogar y la familiar. Esta obra ha formado parte recientemente de la exposición “El poder del arte” que exploró en el Congreso y el Senado la relación entre el arte y los cuarenta años de la Constitución.

Patricia Gadea, Diosas, esposas, rameras y esclavas

En el año 1996, Patricia Gadea se alejó a Madrid y los circuitos artísticos para tratar su adicción a las drogas en Palencia. Empieza a trabajar sobre papel y cartón, con obras más introspectivas y abocetadas y con una iconografía más críptica. Su última exposición tendrá lugar en 2004 en la galería Masha Prieto, con la que había empezado a trabajar diez años antes.

Con una situación económica complicada, Patricia Gadea murió en Palencia el 14 de abril de 2006 y dos años más tarde empezaron a verse algunas de sus últimas obras en diferentes exposiciones colectivas. Sin embargo, el mayor reconocimiento hasta la fecha que ha recibido su obra ha sido la exposición “Atomic Circus” que se celebró en el Museo Reina Sofía entre noviembre de 2014 y enero de 2015 y hasta ahora la única retrospectiva organizada en torno a su trabajo.

La interesante obra de Patricia Gadea, y su propia figura, también ha sido objeto de homenajes por parte de colectivos feministas, como la asociación Mujeres en las Artes Visuales en sus premios del año 2011, o el colectivo de artistas Las Roldanas, que junto al proyecto Antimuseo de Arte Contemporáneo, reactivaron la galería Mari Boom en 2017.

Si queréis saber más sobre Patricia Gadea, os recomiendo que leáis una conversación de la artista con Dionisio Cañas publicada en 2014 por ABC y grabada en 2003.

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Soy historiadora del arte y escribo este blog desde el año 2007. Me interesa el arte contemporáneo, la educación y la aplicación de procesos participativos al arte y la cultura

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